WeChat: la herramienta de recopilación de datos más voraz de China

WeChat es una superapp china que se utiliza para absolutamente todo en el día a día. Desde pedir un taxi, reservar una cita con el médico, pagar la factura de luz, comprar entradas de cine o incluso solicitar un préstamo o un divorcio. WeChat es la herramienta de recopilación de datos más voraz que existe, y cuenta con más de mil millones de usuarios mensuales activos solamente dentro de China.

WeChat hizo su debut en 2011 como una simple plataforma de mensajería instantánea al estilo de WhatsApp, aunque integró mucho antes los mensajes de voz, las videollamadas grupales y los stickers. Pero su mayor revolución llegó cuatro años después, cuando combinó funcionalidades de pago y compras en línea que hasta entonces solo podrían estar disponibles utilizando diferentes aplicaciones de comercio electrónico y banca móvil. WeChat Pay es junto a Alipay (gestionada por Ant Group, filial de Alibaba) el mayor servicio de pago por móvil del gigante asiático.

Los llamados “miniprogramas” son versiones reducidas de aplicaciones completas operadas por terceros, que permiten a los usuarios hacer uso de ellas sin necesidad de abandonar WeChat. Además, a través de las cuentas oficiales de diferentes departamentos públicos, se puede consultar la información de la seguridad social, pagar multas y reservar citas para cualquier trámite burocrático o para ir al hospital.

Pero la centralización de todas las actividades cotidianas de los chinos en WeChat viene con un precio: la privacidad. La aplicación conoce la ubicación, los hábitos, los gustos y la información personal de los usuarios. Muchos expertos consideran que WeChat es la herramienta de recopilación de datos más completa e inteligente del mundo. Esto se volvió evidente durante la pandemia: bajo la estricta política de cero covid, era obligatorio mostrar, para absolutamente todo, el código de salud que generaba la aplicación.

El enorme alcance de WeChat en todos los rincones de la vida de sus usuarios ha suscitado preocupación por la censura, la vigilancia y la privacidad que pueden ejercer las autoridades a través de ella. Publicaciones que pongan en entredicho el discurso oficial desaparecen en cuestión de minutos y cada vez son más las voces críticas cuyas cuentas han sido suspendidas por hablar en contra del Gobierno. Sin embargo, el éxito de la app se debe en gran medida al entorno digital único del gigante asiático.